Resultado de un trabajo de más de tres años de pesquisas de campo y de desarrollo y con inversiones de cerca de R$ 30 millones, los nuevos modelos de la Generación 7 de autobuses interprovinciales de Marcopolo empiezan a salir de la línea de montaje de la unidad Ana Rech, en Caxias do Sul, a partir de agosto, mes de conmemoración de los 60 años de la empresa.
La familia, que ya contaba con los tradicionales Paradiso1200 y Viaggio 1050, gana dos nuevos modelos – Paradiso 1050 y Viaggio 900 – y crea un nuevo patrón de calidad, confort, seguridad, robustez y economía. Diferente de otros los autobuses ya producidos en Brasil, los nuevos Marcopolo G7 fueron desarrollados con dos enfoques principales: la atención de las necesidades y demandas de los pasajeros y de los conductores; y la reducción de costos y el aumento en la capacidad de transporte para los operadores. Los objetivos son valorar el placer de viajar de autobús, independiente del recorrido o de la duración, y proporcionar ganancias operacionales para los empresarios.
Modelos establecen nuevos patrones de seguridad, confort y economía.